miércoles, 16 de enero de 2013

Acá está!

Después de 2 meses de estar creado, más de 15 días de tener un nombre, sólo hoy cuando el sol daba en el balcón del apartamento decidí salir y ver cómo voy a darle forma a este blog.

Los caminos eran muchos: quería ser un crítico de la publicidad, que sea un blog lleno de frases y poemas que creaba e inspiraba, uno donde me queje de todo lo malo que suele pasar, un lugar que sea mi enciclopedia de insights, etc. Ya sentía mis cachetes con el bronceado sabanero y me acordé del nombre del blog: Lo tengo en la cabeza. Ahí vi un todo, que sea para todo eso y hasta para conseguir la oportunidad de entrar a una agencia.

Lo tengo en la cabeza es lo que me resume, todo lo tengo en la cabeza, mis planes, mis ideas, mis sueños, mis metodologías, mis ilusiones, mis experiencias, mis recuerdos y mi vida, además que rara vez anotó las cosas, las dejo en mi cabeza y ahí germinan hasta que pasan los meses.

Y así comienzo mi camino de decir lo tengo en la cabeza a es una realidad